Hidráulicos / Bombas

Un lubricante limpio es fundamental en los sistemas hidráulicos. La polución que se genera por las partículas sólidas de desgaste, el agua o el gas es la causa principal del deterioro de estos sistemas. También se sabe que la mayoría de las fallas hidráulicas son provocadas por la contaminación acuosa o sólida del fluido.

La contaminación con agua es el enemigo número 1 del lubricante hidráulico, ya que genera la descomposición del lubricante. El agua contribuye a la acidez del lubricante, al agotamiento de los aditivos básicos y a la corrosión del equipamiento.

El lubricante ácido corroe las partes metálicas del equipamiento, lo que a su vez genera esquirlas metálicas de desgaste. Estas partículas indican que esa pieza de equipamiento se está deteriorando.

Por ello, el análisis del lubricante hidráulico es esencial para la prevención de fallas en los sistemas. Las consecuencias pueden ser desafortunadas o hasta desastrosas para el equipamiento y la seguridad de los operarios y usuarios, dependiendo del estado de gravedad, sea un depósito de basura o un tren de aterrizaje.

Las bombas generalmente se utilizan para alimentar a una maquinaria maestra como una turbina. Al estar expuestas al aire y el agua, están sujetas a la oxidación. Un lubricante contaminado en la bomba puede afectar el equipamiento al que alimenta, por eso es importante testear los lubricantes de las bombas de forma periódica.

Para más información, vea nuestros boletines de octubre 2012 y abril 2013.

Póngase en contacto con nosotros para más información.


Volver a la página principal